Ciriaco García y Alfonso Hernández, de 33 y 36 años, recibían hace unos días el diaconado como paso previo al sacerdocio, en la Catedral de Salamanca.

Tribuna Salamanca, que se ha echo eco de este momento, revela los caminos vocacionales de cada uno. Para García ha sido importante su parroquia, familia y amigos: “A través de ellos, el Señor se ha hecho y se hace presente para ir descubriendo la vocación a ser apóstol de Cristo“. Hernández abandonó sus proyectos personales “para acoger Su proyecto, porque si Jesús te ha llamado, y no le escuchas, te engañas a ti mismo y nunca serás feliz”.

García explica que la tarea propia del diácono es la atención a los más necesitados, “y el ejercicio de la caridad, a lo que se une también el servicio a la mesa del altar en las celebraciones litúrgicas”. Ambos lo reciben con mucha ilusión y destacan la labor de servicio que desempeñan los diáconos.

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