TODO NIÑO TIENE DERECHO A UNA MADRE Y UN PADRE; NADIE TIENE DERECHO A UN HIJO.

Las madres y los padres entregan a sus hijos un regalo único.

Cada sexo contribuye de una manera asombrosa al sano desarrollo de la salud psicosocial de un hijo.

Por ello, la estructura familiar ideal para un hijo es el matrimonio intacto y la familia compuesta por el padre y la madre biológicos.

Sabemos que ese ideal no puede alcanzarse siempre, pero apoyamos a quienes luchan por conseguirlo.

También apoyamos los siguientes derechos de los niños:

1. El derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural, con independencia de las circunstancias de su concepción, sexo o situación familiar.

2. El derecho a ser tratado como una persona, no como un bien que se puede comprar o vender. Algunas veces los adultos desean un hijo tan desesperadamente que llegan a creer que se les debe. Sin embargo, los hijos son una bendición y un privilegio, no algo debido a un adulto. Como tales, debemos tener cuidado en no buscar nuestra realización a través de un hijo, sino ajustar nuestros deseos a satisfacer las necesidades objetivas de los niños. Esto nos permite tratar a los niños como a individuos únicos y no como a instrumentos de nuestros propios sueños o búsquedas, que pueden ser comprados o su material genético vendido de acuerdo con nuestras intenciones.

3. El derecho al pudor, a no ser sometido a abusos sexuales, imágenes sexuales o enseñanzas sexuales ofensivas. Los adultos deben ser los primeros protectores de la integridad sexual de los niños quienes, al no haber alcanzado aún el desarrollo ni la madurez sexuales, sufren de innumerables maneras físicas y psicológicas por estos abusos.

4. El derecho a ser educado de acuerdo con su sexo biológico y su correspondiente género. Hay que enseñar a niños y niñas a alegrarse de los dones únicos y fundamentales de su sexualidad biológica. El género es algo anclado por nuestra biología, no algo infinitamente plástico que puede cambiarse. Si hay una desconexión entre la mente y el cuerpo, el niño necesita un apoyo especial, paciencia y amor para ayudarle a entender mejor y aceptar la maravilla de su sexo.

@icehache

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