No es muy común que una mujer procedente de Singapur, uno de los países más prósperos de Asia, azafata, con una vida acomodada y liberal decida abandonar todo y consagrarse a la vida contemplativa en un recoleto monasterio de la orden Dominica. Con El Adelantado de Segovia descubrimos a sor Evelyn del Niño Jesús que acaba de hacer sus votos perpetuos.

Era protestante y se convirtió gracias a un amigo católico. “Tenía toda la vida lujosa que quería, pero me di cuenta de que nada podía realmente llenarme”, asegura la religiosa, que reconoce que a lo largo de subida “siempre buscaba a Dios, buscaba la verdad, aunque no era muy religiosa”.

“Quería vivir toda mi vida por Dios, no era sólo hacer algo bueno, como una obra de caridad, sino ofrecer toda mi vida en unión con Jesús”.

Su alegría le lleva también a animar a aquellas mujeres que sientan esta llamada a dar el paso adelante y aceptarla. “Lo importante es que Dios nos busca, hasta que nos damos cuenta”, asegura sor Evelyn.

Te recomiendo que leas el testimonio completo de esta religiosa en El Adelantado

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