lunes, octubre 18, 2021
Confinadas por Amor
InicioTESTIMONIOSMi hermano Daniel

Mi hermano Daniel

Soy Eva Cobos, tengo 18 años y voy a contar uno de los acontecimientos que ha marcado mi vida y en el cual he visto que Dios tiene poder para sacarte del sufrimiento.

Vengo de una familia numerosa, creyente y con unos padres que desde que nací me han inculcado la importancia de seguir a Jesucristo. Soy la mayor de 6 hermanos, de los cuales, uno de ellos, se encuentra gozando de la vida eterna. Cuando yo tenía 12 años, a mi hermano Daniel le diagnosticaron cáncer de leucemia, con tan solo 8 añitos de vida. Desde que Daniel ingresó en el hospital, mi familia y yo nunca perdimos la esperanza, siempre estábamos en constante oración, le pedíamos al Señor que le concediese a mi hermano el don de la salud, sin embargo, Dios vio conveniente llevárselo.

Mi hermano Daniel vino con una misión al mundo, y esa misión fue la de ser luz para mucha gente, a pesar de esta dura enfermedad, él nunca se quejó, siempre estaba con una sonrisa en la cara, aceptando la voluntad del Padre. Esa fuerza que él demostraba procedía de arriba, venía de Dios. El Señor tiene poder para dar y para quitar la vida, no sabemos ni el día ni la hora en el cual nos llamará el Señor, es por eso que debemos vivir el día a día, aprender a vivir el presente, aquí y no allí, ahora y no mañana.

También me gustaría mencionar a la Virgen, en la cual veo reflejada a mis padres, ellos también han tenido que ver sufrir a su hijo y ver cómo el Señor se lo arrebataba, también han sentido ese profundo dolor. Sin embargo, el Señor, como ya he dicho antes, tiene poder para quitar la vida, pero también para darla, y tras llevarse a mi hermano con Él, quiso darnos una enorme bendición a mí y a mi familia, nos regaló una nueva hermanita, la pequeña María, la cual nos ha devuelto la vida, la felicidad y la esperanza. ¡Cuántos bienes nos ha dado el Señor! 

Este año harán 7 años desde que Daniel partió al cielo, sí, lo vamos a echar de menos siempre, pero mi familia y yo somos testigos de que solo con Dios de tu lado puedes superar un acontecimiento tan difícil. Él tiene poder para salvarte, te quiere incondicionalmente. Mi padre siempre le repetía esta frase a mi hermano cuando estaba en el hospital: “Daniel, fuerte con Dios, siempre fuerte, campeón”. Y así él lo hizo, fue todo un campeón, que aceptó lo que el Señor quiso para él, cargando con este sufrimiento. Por eso hoy debo dar gracias a Dios, porque me quiere, porque me ayuda y me da fuerzas cuando no soy capaz de seguir adelante. Para mí las casualidades no existen, todo pasa por alguna razón, y esa razón es Dios, Él todo lo sabe y nunca enviará situaciones a tu vida que tú no seas capaz de soportar.

Tengo la certeza de que existe el cielo, de que Daniel está allí, donde ha dejado de sufrir y donde algún día nos volveremos a encontrar. Soy testigo de que Dios es bueno y de que como dijo San Juan Pablo II: “¡Dios siempre puede más!”. 

Eva Cobos Monge

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

LO + ÚLTIMO DE JC