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Amémonos los unos a los otros

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Amémonos los unos a los otros

Me he alegrado muchísimo al encontrar a algunos hijos tuyos que viven en la verdad, según el mandamiento que hemos recibido del Padre. Y ahora te ruego: amémonos los unos a los otros. Con lo cual no te comunico un nuevo mandamiento, sino el que tenemos desde el principio. El amor consiste en vivir de acuerdo con los mandamientos de Dios. Y el mandamiento que ustedes han aprendido desde el principio es que vivan en el amor.

Queridos amigos, disculpad que haya estado una semana sin escribiros, me resultó imposible, estoy comenzando una oposición y se me aglutinó el tiempo, aunque ya conseguí cuadrarme para poder seguir escribiéndoos cada semana. Este fragmento se corresponde con la Segunda carta de san Juan, que en puridad es un texto muy breve y éste sin duda es su fragmento más reseñable.

San Juan reproduce literalmente el mandamiento nuevo que da Jesucristo, que es el mandamiento del amor: amémonos los unos a los otros como Él nos ha amado.

Como todos sabemos, con la llegada de Cristo la Ley se completa y se hace plena, mediante la ley del amor. Cristo lo que desea es que nos amemos entre todos. ¿Cómo? Desde el gesto más grande hasta el gesto mas pequeño, desde el alba hasta el anochecer. Con cada cosa, por pequeña que sea se cumple este mandamiento del amor. Debe ser un amor puro, sincero, real y palpable; algo que el compañero que lo recibe se sienta agradecido ante esta muestra.

Muchos han sido los autores -desde los propios profetas- que han escrito sobre el amor. Intentando comprenderlo e intentando explicarlo. Muchas notas en común tienen sus definiciones (puridad, nobleza, desinterés…) sin embargo vano es el intento de comprender del todo el concepto del amor. Todos venimos marcados desde nuestro nacimiento por “pinceladas” de Dios; un sello que queda marcado en nuestro corazón, que independientemente de si creemos o no, nos impulsan a actuar en base al amor. Por eso todos los hombres saben que matar, por ejemplo no es bueno.

Sin embargo ir más allá es mucho mejor, no quedarse en esas primeras pinceladas que existen en nuestro corazón, más bien, tratar de vivir el amor día a día, con la práctica, y con el paso del tiempo con más intensidad y cercanía.

Carlos García Moreno