Cuando a José María Alsina y Alicia Casanova les dijeron que la vida de su séptima hija, de 2 años, pendía de un hilo pasaron mucho miedo. Hoy solo sienten agradecimiento por poder seguir cuidando a Memé, que, a pesar de tener una severa discapacidad tiene ya 40 años y es el alma de esta gran familia.

La Revista Misión ha entrevistado a estos aguerridos padres que, a pesar de que cuando su hija enfermó a los 2 añitos les dijeron que no viviría, a pesar de su sufrimiento, han mantenido una actitud positiva.

«Se puede decir que Memé ha educado a sus hermanos. La vida tiene muchas limitaciones, pero en nuestra casa han sido mínimas. Ver la situación de su hermana y lo feliz que es ha sido un regalo para sus hermanos.»

«Para ellos ha sido una bendición. Todos la han cuidado mucho siempre.»

«Creo que cuidar a los seres queridos enfermos, y en concreto a un hijo, es una gran satisfacción y un gran gozo. A pesar de que sea una vida sacrificada nunca lo hemos visto como una carga.»

«Hemos tenido siempre mucha confianza en Dios. Estamos en sus manos y todo lo que te pueda pasar no puede ser malo. Cuando Memé era pequeña fuimos a Lourdes con la esperanza de que la Virgen la podía curar. Pensábamos ir todos los años hasta que se curase. Y hemos ido casi todos los años, y Memé no se ha curado, pero el milagro es que la cruz es fuente de gozo», afirma Alicia, su madre.

Te recomiendo que leas la entrevista completa en la Revista Misión

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