Rosario y Misa primer sábado de mes desde el Santuario de las Apariciones, Pontevedra tendrá lugar el sábado día 5 a las 11:00

“El día 10 de diciembre de 1925, estaba en mi habitación (en el actual Santuario de Pontevedra), cuando de repente se ilumina; era la luz de la querida Madre del Cielo que venía con Jesús Niño en una nube luminosa Nuestra Señora, como queriéndome infundir coraje, me pone dulcemente su mano maternal en el hombro derecho, mostrándome al mismo tiempo Su Corazón Inmaculado que trae en la otra mano, rodeado de espinas; el Niño Jesús me dice: Ten compasión del Corazón de tu Madre Santísima, que está cubierto de espinas que los hombres ingratos en todo momento le clavan, sin haber quién haga un acto de reparación para arrancárselas.

Enseguida dijo Nuestra Señora: Mira hija mía, Mi Corazón rodeado de espinas, que los hombres ingratos continuamente me clavan con blasfemias e ingratitudes. Tú al menos procura consolarme y di a todos aquellos que durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, recibiendo la Sagrada Comunión, recen el rosario y me hagan quince minutos de compañía, meditando los misterios del Rosario, con el fin de desagraviarme, que yo prometo asistirles en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas.” (“Un Camino Bajo la mirada de María”Carmelo de Coimbra 2013)

El mensaje oficial de Fátima, el aprobado, el público para la iglesia, se compone de un bloque de mensajes:

– Las tres apariciones del Ángel en Ajustrel en 1916.

– Las seis apariciones de La Virgen en Cova de Iria (Salvo la de Agosto en Valinhos) en 1917.

– Aparición del Niño Jesus y La Virgen, pidiendo la devoción de los primeros sábados de mes, durante 5 meses seguidos, en Pontevedra en 1925

– La Visión de la Santísima Trinidad sobre el altar de la Capilla del Noviciado de Tuy, junto con la petición de La Virgen de la Consagración, en Tuy en 1929.

El altar de Tuy sobre el que la Pastorcita de Fátima tuvo la visión de la Santísima Trinidad, está ahora en Pontevedra y es el altar donde se ha celebrado esta Eucaristía del 1 de Mayo de 2021.

Artículo anteriorJesús,… no tengo tiempo para ti
Artículo siguienteSantiago, viudo, se ordenará sacerdote