«La cerveza es prueba de que Dios nos ama y quiere que seamos felices», afirmaba Benjamin Franklin. También Chesterton defendió que una jarra de cerveza helada era la prueba fehaciente de la existencia de Dios. No hace falta mucho texto, se trata de observar. El camino de encuentro con lo divino que estos autores estaban exponiendo es la clásica Via Pulchritudinis. El Camino de la Belleza. ¡Estamos rodeados! Desde un paisaje hasta una bonita sonrisa, pero también la Pasión según san Juan de Bach o una buena cerveza fría.

No hay excusa para evitar el encuentro con Dios. El P. Jorge Loring SJ siempre recordaba que aquel que ve la naturaleza e ignora a Dios es un necio (cf. Sb 13, 1). Y San Pablo lo dejó escrito: «Las perfecciones invisibles de Dios se han hecho visibles a la inteligencia a través de las cosas creadas» (cf. Rm 1, 20). Por todo ello, hablamos con Isaí Zarza, graduado en Historia del arte, para descubrir el verdadero potencial de la Belleza. Una Belleza que, más allá de ser un trascendental del ser, constituye toda una experiencia mística de lo más cotidiana.

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