Angelina Prenafeta es la directora del Centro de Orientación Familiar (COF) del obispado de Lérida y, desde hace 12 años, como voluntaria de la Pastoral Penitenciaria. La Diócesis de Barcelona la ha entrevistado.

Afirma que este voluntariado le «ha permitido ver que cada persona guarda en su interior posibilidades y bellezas sorprendentes que afanan en expresarse. Más allá de los hechos vividos, aparece una realidad: la certeza que el ser humano es bueno. En su fondo hay un espacio de inocencia que nunca nada ni nadie puede macular: es la viva y real imagen de Dios».

«En la prisión se experimenta vivamente la predilección de Dios por los más pobres y desvalidos, y la maravilla de su gracia actuando en ellos». Ha visto cambios extraordinarios en algunos de los presos al conocer a Jesús humano, próximo, amoroso.

Puedes leer la entrevista completa en Iglesia Archidiocesana de Barcelona

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