@Queridoshijos: ¡son mis héroes!

“¡Eres mi héroe!”, oí una vez decir a una niña de 14 años a su hermano mayor, con orgullo. A veces se lo hemos dicho a alguien a quien valoramos y estimamos.

Por más que pasen las modas y cambien los tiempos, nos gusta tener héroes a quien admirar y que nos inspiren, como decimos ahora.

Y pensaba en mis héroes y en los vuestros, que quizás no os habéis parado a identificar, pero si profundizáis -y si mi instinto de madre no falla- no se diferencian mucho de los míos. Voy a hacer un esbozo de tres grupos de mis admirados héroes y heroínas.

Mis héroes son esas amigas y conocidas (seguramente también muchos hombres, pero yo conozco a más mujeres) que han cuidado y cuidan a sus mayores, padres, madres, enfermos… con una dedicación envidiable.

No les han llevado a una residencia porque sus padres prefieren estar en casa y con ellos, o porque ellos prefieren cuidarles, o por ambas cosas. Saben que eso supone quitarse tiempo para ellos, realizar muchas veces labores no muy agradables, estar más apretados en casa, renunciar a algunos o a muchos planes… Pero están convencidas de que es lo mejor y quieren estar a la altura.

Además, a veces, las personas cuidadas no son tan agradecidas como deberían y su carácter, salud y ánimo no están en su mejor momento. Quiero decir, que además es frecuente que en vez de agradecimiento reciban algún que otro “moco” o malas contestaciones. Pero no les importa, o les importa y se aguantan. Tienen claro que su objetivo en ese momento no es tanto comprenderles y entenderles, si no sobre todo quererles, y así lo hacen o al menos en eso ponen su esfuerzo. Con sus momentos mejores y peores, unas veces de mejor gana que otras, pero ahí están.

Pudiendo elegir lo fácil y cómodo, han elegido -por amor- algo más costoso y difícil pero que creen que es mejor.

¡Chapeau!

Mis héroes son también los novios jóvenes que han decidido vivir, por amor, un noviazgo sin relaciones íntimas hasta que se casen. Es difícil y cuesta mucho. Cuesta mucho por la misma naturaleza del amor que sienten entre ellos, como siempre ha sido, y cuesta mucho además porque hoy se les considera rara avis y son objeto de comentarios o burlas por los que piensan de otra manera.

Pero a pesar de todo, lo trabajan y se esfuerzan porque creen que merece la pena y saben que va a repercutir en un gran bien para su futuro matrimonio. No sabemos qué pasará el día de mañana, pero desde luego es un amor fuerte y probado, anclado en buenos cimientos.

Pudiendo elegir lo deseable y apetecible, han elegido -por amor- algo dificilísimo y costoso por lo que creen que merece la pena luchar.

¡Chapeau!

Y mis héroes son también tantos matrimonios jóvenes generosos y abiertos a la vida. Saben que estarían más cómodos con un niño o con un niño y un perro quizás, pero apuestan por la vida porque creen en el matrimonio y la familia.

Creen que lo mejor que pueden dar a sus hijos son hermanos y creen que las incomodidades de una familia numerosa Dios las paga con generosidad, como siempre Él hace con todo.

Igual tendrán que prescindir de espacio en casa, de cosas materiales, viajes, ascensos profesionales,… Pero renuncian a ello porque saben que su felicidad vendrá de sentirse queridos y querer.

Pudiendo elegir una vida más apacible y cómoda, han elegido -por amor- complicarse los días…  y las noches.

¡Chapeau!

“Si héroe es una persona que se diferencia del común de la gente por haber realizado alguna proeza, virtud o hazaña que se considera de valor, por un deseo de justicia o por unas convicciones muy firmes”, pues lo dicho: son mis héroes.

Un abrazo @Queridoshijos: ¡sois mis héroes!

Publicado en Queriridos Hij@s

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