Orlando, un pintor que pasa por una crisis vital y artística, vuelve a su pueblo en los Apeninos y compra la casa que era de su maestra. Esto lo lleva a relacionarse  sobre todo con Plácido, excelente cocinero que regenta la fonda del pueblo y no se ha movido de allí. Las dos visiones de la vida pasan del enfrentamiento al acercamiento, mientras se van desvelando los misterios que envuelven la casa, que es también protagonista del relato.

Prosa delicadísima la de Mancinelli, atenta a los detalles, con la que consigue dar al relato un tono de ensoñación, de lirismo, con toques de humor, que es también un canto a la vida, a la belleza de lo sutil y cotidiano.

Luis Ramoneda para Club del lector

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