Hoy el Señor asciende al Cielo, pero antes de irse nos deja una misión: ser sus testigos y llevarlo a todos los confines de la tierra. Y, ¿sabéis cuál es el premio de tomarse nuestro cristianismo en serio? Ser profundamente felices.

En este vídeo te hablo de esa misión y de los 3 aspectos que la componen. ¿Te quedas a verlo?

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