En la presentación de un libro de la Fundación CEU, amadrinado por Tamara Falcó, ésta habló de su abuela materna:  “Cuando vino a España, nos metíamos mucho con ellas. En Navidad nos regalaba una misa y nos reíamos de ella pensando que nos daba un vale que servía para poco”, recordó Tamara, que, sin embargo, con el tiempo pudo comprobar el valor de aquel gesto: “Gracias a su oración y a su perseverancia, yo tuve la suerte de convertirme”.

Vida Nueva digital que ha recogido esta noticia, explica que la Marquesa de Griñón se refería a su abuela, actualmente con 98 años, como una persona con una fe inquebrantable.

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