Es un dolor contemplar los bombardeos que se suceden estos días entre palestinos e israelitas. Así lo describe a Vatican News el padre Gabriel Romanelli, párroco de la ciudad de Gaza: «Estamos bien, nuestros feligreses están bien y también los consagrados y consagradas».

«Realmente pedimos a todas las personas de buena voluntad y que tienen el poder de hacerlo, que al menos consigan lograr una tregua, porque de lo contrario esto llevará a una verdadera guerra y sería un desastre». De momento, el balance facilitado por las autoridades de Gaza es de 53 muertos, entre ellos 14 niños, y 320 heridos.

«Intenté contactar con todos los grupos de la parroquia, los niños, los adolescentes, los jóvenes, los catequistas, los scouts y los monaguillos, hombres y mujeres, todos los grupos… Porque la comunidad católica es pequeña y tenemos un gran vínculo», ha explicado el padre Romanelli.

«La fe cristiana ayuda mucho a superar todo esto, no con desánimo, sino con la esperanza de que a pesar de estos males el Señor pondrá remedio a todo».

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