Desde ayer los buzos de los bomberos de Zaragoza buscan a un niño de 13 años que desapareció en las aguas del Ebro mientras se bañaba con un amigo. Acababan de jugar un partido de fútbol en un estadio próximo, en el recinto de la Expo de 2008, decidieron refrescarse en el Ebro y, de repente, el agua engulló a uno de los chicos. En la orilla, fuera del agua, aguardaban otros amigos, un chico y una chica.

La desesperada voz de alarma la dio un pescador que estaba cerca de los muchachos y que llamó a emergencias.

Al parecer, todo se desarrolló con extraordinaria rapidez. Al dar unos pasos en el agua el chico se hundió repentinamente y aunque braceó para intentar mantenerse a flote, pronto se le perdió de vista.

Durante horas, los buceadores buscaron al niño en las aguas del Ebro, mientras efectivos de la Policía Local y de la Policía Nacional les apoyaban desde tierra. Todo ello ante la desesperada mirada de los familiares que, destrozados, habían acudido en cuanto les avisaron.

Hoy se reanuda la búsqueda.

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