Alejandra de Hannover, hija de Ernesto y Carolina de Mónaco, es descendiente, por parte de su padre, de la Reina Victoria de Inglaterra y, por tanto estaría en la línea sucesoria al trono si no fuera por un detalle: es católica. Y al trono de Inglaterra sólo pueden acceder anglicanos.

Fue bautizada en 1999 al luteranismo, religión de su padre, pero en 2018, poco después de alcanzar la mayoría de edad, se hizo bautizar en la Iglesia Católica Apostólica y Romana, la de su madre Carolina de Mónaco con quien se educó.

La joven ocupaba un lejano pero real puesto en la línea de sucesión al trono británico, por la sangre de la casa Windsor que corre por sus venas , sin embargo no le importó perder este derecho por hacerse católica. Y aunque sigue teniendo muchos títulos, el más importante es el de hija de la Santa Iglesia Católica Apostólica y Romana.

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