Hay muchas maneras de hacer el examen de conciencia, diferentes modelos, ejemplos… y hoy os queremos proponer dos de ellos.

El examen de conciencia con 1 Cor 13:

“El amor es paciente, es benigno; el amor no tiene envidia, no presume, no se engríe; no es indecoroso ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasa nunca”. (1 Cor 13, 4-8).

¿En qué consiste este examen de conciencia? Lee con calma este fragmento y piensa en cómo has amado tú esta semana. ¿Has sido paciente? ¿Has sido envidioso? ¿Has sido engreído?… Piensa en cómo has amado y cómo ama el Señor, y piensa en todas aquellas ocasiones en que te has amado más a ti mismo que a los demás y a Dios.

El examen de conciencia con las obras de misericordia:

Corregir al que se equivoca:

  • ¿Sé cómo corregirme a mí mismo?
  • ¿Es mi salvación mi mayor deseo y lo quiero para mis amigos?
  • ¿Quiero que mis amigos alcancen el Cielo y me esfuerzo por ello?
  • ¿Es Dios lo que más nos une con mis amigos?
  • ¿Soy capaz de corregir a los demás con tranquilidad y sin soberbia?

Enseñar al que no sabe:

  • ¿Soy paciente cuando alguien es poco dotado, tiene pocos conocimientos o no es muy inteligente?
  • ¿Soy capaz de explicar y enseñar las cosas con paciencia?
  • ¿Soy paciente conmigo mismo cuando algo no me sale bien o me siento humillado por eso?
  • ¿Soy capaz de alegrarme cuando alguien sabe más que yo, es más competente o más maduro?

Dar buen consejo al que lo necesita:

  • ¿Es la fe el motor de mi vida o solamente un suplemento de la misma?
  • ¿Trato en serio mi fe y la de los demás?
  • ¿Persigo excesivamente el dinero, poder, conexiones o favores?

Consolar al triste:

  • Cuando tengo dificultades, ¿soy una persona que mantiene la esperanza o enseguida me quejo?
  • ¿Soy capaz de soportar las dificultades con amor o huyo del tema y me desespero cuando me afectan?
  • En mi tristeza, ¿me vuelvo insoportable, poco comunicativo, taciturno e irritado?
  • ¿Soy capaz de acompañar a otra persona aunque me sienta desamparado o desesperado?

Perdonar al que nos ofende:

  • Cuando tengo problemas, ¿soy demasiado impetuoso, emocional, violento, ofensivo o irónico?
  • ¿Hablo mal de otras personas? ¿Soy vengativo?
  • ¿Soy capaz de humillarme y pedir primero perdón?
  • ¿Soy rencoroso?

Sufrir con paciencia los defectos del prójimo:

  • ¿Pienso que mi culpa para con Dios es más grande que la culpa de mi prójimo conmigo?
  • ¿Hago ostentación de mi sufrimiento?
  • ¿Intento desquitarme con la mentira?
  • ¿Soy paciente con los defectos de los demás? ¿Y con los míos?
  • ¿Estoy siempre comparándome y creyéndome mejor?

Rogar a Dios por los vivos y los difuntos:

  • ¿Rezo lo suficiente?
  • ¿Considero la oración un tesoro o rezo deprisa, solamente para tranquilizar mi conciencia?
  • ¿Soy fiel a la Eucaristía?
  • ¿Rezo por las almas del purgatorio?
  • ¿Me preparo para la vida eterna o pienso que ya llegará dentro de mucho tiempo?

Dar de comer al hambriento:

  • ¿Tengo moderación con la comida?
  • ¿Desperdicio la comida?
  • ¿Hago ayuno cuando lo propone la Iglesia?
  • ¿Vivo con ostentación, tengo demasiadas cosas?
  • ¿Dedico mi tiempo y atención a las personas necesitadas que tengo a mi alrededor?

Dar de beber al sediento:

  • ¿Abuso del alcohol?
  • ¿Incito a personas a abusar del alcohol u otras bebidas?

Vestir al desnudo:

  • ¿Respeto mi cuerpo y el de los demás como templo del Espíritu Santo que somos?
  • ¿Veo pornografía o incito a verla?
  • ¿Cometo voluntariamente, sin resistirme, actos o pensamientos impuros en relación con mi cuerpo (desprecio, odio, excesivo culto al cuerpo, masturbación) o el cuerpo de otra persona (relaciones prematrimoniales, tocamientos impuros mutuos, adulterio…)?
  • ¿Soy misericordioso conmigo mismo en mi sincera lucha contra la debilidad de mi carne?
  • ¿Soy consciente de que la sexualidad es un don de Dios?
  • ¿Me visto adecuadamente o de manera provocativa?

Dar posada al necesitado:

  • ¿Cuido mis cosas?
  • ¿Respeto las comidas familiares?
  • ¿Me da vergüenza hablar con una persona sin techo, perdida y desaseada?
  • ¿Muestro buen corazón a los demás?
  • ¿Cómo hablo con la gente?
  • ¿Humillo a los demás con mi estilo perfeccionista y prepotente?
  • ¿Respeto la vida desde la concepción hasta la muerte natural?

Visitar a los presos:

  • ¿Soy preso voluntario de alguna adicción?
  • ¿Me compadezco de las personas que no son capaces de superar adicciones?
  • ¿Agobio a los demás con mi perfección?
  • ¿Rezo por los presos?

Visitar al enfermo:

  • ¿Cuándo fue la última vez que visité a alguien enfermo, solo o mayor en un hospital o una residencia?
  • ¿Me acuerdo de estas personas y rezo por ellos?
  • ¿Recuerdo que en los enfermos y en los que sufren puedo tocar las heridas de Jesús?
  • ¿Rechazo claramente la eutanasia y el aborto?

Enterrar a los difuntos:

  • ¿Pienso en mi propia muerte? ¿Estoy siempre preparado para ella?
  • ¿Estoy siempre en estado de gracia santificadora y cuando cometo pecado me confieso inmediatamente?
  • ¿Soy consciente de que lo que más hiere a Jesús es que permanezca en pecado?
  • ¿Cuido las sepulturas de mis familiares?
  • ¿Creo en la comunión de los santos, la resurrección de la carne y la vida eterna?

 

 

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