Hoy se ordena al sacerdocio el italiano Pietro Zauli miembro de la Orden de Predicadores de Santo Domingo.

Ser sacerdote para siempre, para siempre. Pero Pietro tiene una historia curiosa: tiene un modelo y un punto de referencia adicional en comparación con los demás candidatos al sacerdocio: su propio padre Luca, diácono permanente desde 1997, que enviudó en 2012 y se convirtió en sacerdote de la archidiócesis de Bolonia en 2018.

“Nuestros padres nos educaron en la fe y en seguir la voluntad de Dios. Mi madre Gabriella, filósofa de formación, era entre otras cosas atea y provenía de una familia anticlerical y comunista. Se convirtió al complejo de San Domenico, profundizando la filosofía y la teología cristianas, gracias al encuentro con unos sabios sacerdotes. La conversión, cuando es cierta, es contagiosa. Incluso a través de esos estudios llegó a mis padres el don de su conversión al catolicismo, su amor floreció y los llevó al compromiso y por tanto al matrimonio».

«Dios me da el Sacerdocio de Cristo, no me atrevo a imaginar recibir un don mayor que éste».

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