El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, presidió este domingo la Eucaristía que cerraba el Retiro Effetá, celebrado este fin de semana por primera vez en Santiago.

En la homilía de la Misa de finalización del Retiro Effetá, una iniciativa dedicada a jóvenes de entre 18 a 28 años, el arzobispo les animó a dar testimonio de su vivencia en este encuentro y les indicó que la Iglesia les necesita. Además, les invitó, tras reflexionar sobre el Buen Pastor, a tener confianza, a no hacer daño nunca a nadie y a pasar día a día de lo visible a lo invisible.

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