Yadira Portillo y llegó el pasado mes de julio a España. Vivía en Venezuela junto a su marido y dos hijos. Tenían un negocio próspero, pero cada vez las cosas se fueron poniendo peor.

Empezaron las colas interminables para intentar llevar algo de comida a casa. No había seguridad en la calles, su marido estaba muy enfermo y la situación en los hospitales era catastrófica. Decidieron salir del país. Primero estuvieron en Italia, donde su marido ya hospitalizado murió.

Finalmente ha recalado en Oviedo. «Un día decidí entrar en una Iglesia, la parroquia del Cristo de las Cadenas, en Oviedo. Había estado en otras, pero esta me gustó más. Me daba, no sé, como “calorcito”. Allí pude hablar con el párroco, el padre Julián. Con él, desde el primer momento, me sentí más orientada».

«El padre Julián me puso en contacto con gente de Cáritas en la parroquia.»

«Han hecho que tenga ganas de vivir, algo que había perdido, pues pensaba que ya había pasado todos los ciclos de mi vida.

«Estoy muy agradecida con Dios, con el padre Julián del Cristo de las Cadenas y con toda la gente de Cáritas que para mí son como unos ángeles que Dios ha puesto en mi camino. La vida no me va a alcanzar para agradecer tanto, porque tengo ganas de vivir, tengo ganas de reír.»

Puedes leer esta entrevista a Yadira en Archidiócesis de Oviedo

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