El obispo electo de Rumbek (Sudán del Sur), Christian Carlassare, ha trasladado a Alfa y Omega pocas horas después de ser acribillado a balazos en las piernas en su nueva diócesis: «Perdono a todos los que han cometido este acto y rezo por la gente de Rumbek para que puedan superar todo tipo de violencia y sepan recorrer un camino de paz y de justicia».

Tuvo que ser trasladado a un hospital de Kenia para poder salvar su vida y, gracias a Dios, ha sobrevivido.

la Conferencia Episcopal de Sudán del Sur hizo público el lunes un comunicado relatando lo ocurrido y pidiendo oraciones a los fieles. «Un sacerdote que duerme en la habitación de al lado salió» al oír los gritos. Se encontró con dos hombres armados. «Les preguntó qué querían, pero le golpearon» para que se callara y se apartara. Los atacantes «pidieron al padre Christian que saliera, y delante de su habitación le dispararon en las dos piernas y huyeron».

El Papa Francisco sigue las noticias relacionadas con el ataque y reza por Carlassare.

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