PERSONAS GENEROSAS

Aunque parezca mentira el mundo está lleno de gente generosa. Que dan sin buscar interés: porque ellos son buenos y nos quieren.

Hay personas que son capaces de prestarnos dinero, o de invitarnos a comer.

Gente que pierde un fin de semana para dedicarnos tiempo. Se trata de gente normal pero que tiene buen corazón. Hay muchos así.

PERSONALIDADES

En el mundo también hay personalidades que son referentes: por las cosas que dicen, por cómo viven. Estos no son tantos.

Y de entre esos, incluso hay quienes se sacrifican por defender un ideal, o a su país. Y estos son ya más escasos.

LA BOLSA

En general la gente suele ser generosa hasta llegado un límite. Ese límite para muchas personas suele ser el «bolsillo». Dicen: «con las cosas de comer no se juega».

Por eso un refrán con una cierta ironía aclara: «mucho te quiero, perrito, pero pan poquito».

Sin embargo Dios es capaz de vaciarse por nosotros: nos entrega todo lo que tiene. Explica San Juan que Dios nos ha tenido un amor tan grande que nos ha hecho sus hijos, y nos da todo lo suyo (cfr. 1Jn 3,1–2: Segunda lectura de la Misa)

¿QUIÉN DA MÁS?

Por eso al hablar de sí mismo Jesús dice que Él es un pastor que da la vida por sus ovejas (cfr. Jn 10, 11–18: Evangelio de la Misa de hoy)

Dios no sólo nos ha dado todo lo que Él posee, sino que quiso entregar su vida por nosotros. Y para eso nació, y murió con una muerte horrible.

A pesar de todo esto, hay personas que en su vida diaria no cuentan con Dios, incluso lo desechan como hicieron muchos judíos, y sin embargo la vida sin Él no tiene sentido: Jesús es la «piedra angular», y sin su ayuda todo se tambalea (cfr. Hch 8,4–12: Segunda lectura de la Misa y Salmo responsorial: 22).

Antonio Balsera

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