Eva, con 18 años se quedó embarazada y le ofrecieron abortar, pero se negó y ahora es voluntaria de Provida Mérida. Ésta es su historia contada a la Archidiócesis de Mérida Badajoz:

Eva tuvo un embarazo inesperado en un momento muy inoportuno: acababa de fallecer su madre y su padre católico, conservador, con siete hijos… En ese contexto su hija pequeña se queda embarazada.

Ella no se planteó abortar pero «un familiar médico me llamó por teléfono para decirme que era una atrocidad tirar para adelante con un embarazo, que era muy joven y me iba a arruinar la vida, que lo mejor era abortar.»

Pensé: ¿Cómo voy a matar a mi hijo? Y tiré hacia adelante. A su padre le duró el enfado un día: «recuerdo que se quedó paralizado pero luego me arropó, me acompañó e hizo lo que mi madre hubiese hecho.»

Su hija tiene ahora 22 años y es su orgullo. Aportó la alegría que necesitaba ese hogar tras la muerte de su madre.

Hoy colabora con la asociación Provida como voluntaria.

Puedes leer su historia completa en la Archidiócesis de Mérida Badajoz

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