Cuando la muerte ronda nuestra vida o la de nuestros seres queridos… de la mano del Cristo de la Buena Muerte aprendamos a vivir y a morir como hijos de Dios.

 

Artículo anteriorCamino del abortorio fue rescatada
Artículo siguiente¡Soy hija de Dios! Testimonio de Isa Ciordia