¿Luego la ley es contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Mas encerró la Escritura todo bajo pecado, para que la promesa fuese dada a los creyentes por la fe de Jesucristo.

Empero antes que viniese la fe, estábamos guardados bajo la ley, encerrados para aquella fe que había de ser descubierta.

De manera que la ley nuestro ayo fué para llevarnos á Cristo, para que fuésemos justificados por la fe.

Mas venida la fe, ya no estamos bajo ayo; Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis vestidos

Dios es infinita sabiduría, nada de lo que hace es incierto o sin una razón. Desde los comienzos del mundo ha sido así y así lo sigue siendo hasta día de hoy. Por los judíos (Antes de Cristo) se pensaba y creía que la salvación del hombre era cumpliendo los preceptos de la Ley judía que fue dada a Moisés. Ni un solo hombre jamás cumplió estos preceptos; solamente Cristo-Jesús.

La Ley, como dice san Pablo en muchas de sus cartas, trajo el pecado, y con el pecado la muerte. Jesucristo viene a solucionar todo eso, y citando otra carta del apóstol converso: “Este es el plan, recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra”. Cristo viene a completar la Ley; es el punto y final a la misma. La Ley encuentra todo su sentido en la Fe en Jesucristo.

Es decir; antes de que viniese el Mesías la Ley era la forma de relación Dios-Hombre. Sin embargo, una vez que Jesús viene al mundo, todo esto cambia, las personas no se salvan por el cumplimiento de la Ley (pues es imposible) si no por la Fe en Cristo, quien fue el único que la cumplió; por voluntad de Dios Padre. La historia es Cristocéntrica; todo es recapitulado en Jesús, que se convierte en el centro del universo entero. Todo pasa por y para Cristo y nada puede escapar sin Él. Por esta razón la Fe es salvadora, porque solo pasando por Jesús se encuentra el verdadero camino de la salvación.

La Ley ya no ata, no esclaviza, no muestra la imagen del Dios lejano. Ahora es la Fe y con la Fe el Amor, que da un sentido pleno a la existencia, pasando el universo entero como decía anteriormente, por Cristo.

Carlos García Moreno

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