Como ya lo hiciera con la Virgen de los Desamparados, el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, acompañó ayer en el asiento del copiloto en el “maremóvil” a la imagen del Cristo de Medinaceli de la Semana Santa Marinera, también conocido como “Cristo de los cautivos” en su recorrido por las calles de Valencia en el que se acercó a residencias de ancianos, cementerios, hospitales y al centro penitenciario de Picassent.

Cope, que se ha hecho eco de esta noticia, recoge parte de la homilía de los Oficios. “Esta mañana cuando acompañaba a la imagen de “Cristo cautivo” me preguntaba ¿Dónde está Dios? Y ahí está, visitando a los enfermos, a los pobres, a los moribundos, visitando los hospitales y también las clínicas abortistas donde estarían matando en esos momentos seguramente algún niño inocente, sin ninguna defensa, ahí está Jesús, ahí está Dios, visitando tanto dolor, visitando también donde estaba dándose de comer también a quienes nada tienen que comer en sus casas… ahí está Dios, asumiendo el sufrimiento de los hombres, al lado de ellos, asumiendo el calvario de nuestros días”.

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