‘Dedicado a mis padres, que me hablaron de Jesucristo.
Y a mis catequistas, que me hicieron creer en Él’

El próximo 19 de marzo se celebrará el día del Seminario en la Iglesia, y para esta fecha
cada año la Conferencia Episcopal Española publicaba la cifra anual de seminaristas que se
estaban formando para el presbiterado. Este año sin embargo todavía no han salido los
números oficiales, pero las estimaciones auguran un descalabro. Todo parece indicar que
no se superará el número de los mil seminaristas por primera vez en la historia en toda
España.

Algunos medios se han hecho eco de esta terrible noticia que muestra la clara tendencia
descendente, y que llevamos viendo año tras año. En dos décadas la Iglesia española ha
perdido un tercio de sus seminaristas.

Este sorprendente dato que nos llena de preocupación podemos, sin embargo, confrontarlo
con el también llamativo aumento del número de seminaristas que proceden del Camino
Neocatecumenal. Como recogen varios medios es significativo que 1 de cada 5 son
seminaristas que se forman en alguno de los 14 Seminarios Redemptoris Mater que han
erigido los Obispos diocesanos en España en los últimos 30 años, desde que se inició el
primero en la diócesis de Madrid con el Cardenal Suquía. Pero la cifra es todavía mayor si
tenemos en cuenta que cerca de un centenar de seminaristas procedentes de las
comunidades neocatecumenales se forman además en los propios seminarios diocesanos.
Además, si analizamos bien la procedencia de los seminaristas, veremos que la inmensa
mayoría de vocaciones surgen de otras realidades eclesiales como el Camino
Neocatecumenal. Es evidente que los datos hablan por si mismos. Algo están haciendo bien
estas realidades como el Camino que están suscitando tantas vocaciones en unos tiempos
donde la secularización en el viejo continente europeo arrecia.

Vamos a intentar analizar con un cierto nivel de profundidad dónde puede residir el éxito
que se esconde detrás de los fríos números y así extraer conclusiones que puedan ser
beneficiosas para la propia Iglesia.

1 -¿Qué es exactamente el Camino Neocatecumenal y cuando nace?

El Camino Neocatecumenal es, como su propio nombre indica, un camino de gestación a la
fe a través del re-descubrimiento del bautismo. Tiene el apelativo de ‘Neocatecumenal’
porque está inspirado en el catecumenado de la Iglesia primitiva. Es, por tanto, un ‘nuevo
catecumenado’.

El Camino nace hace más de 50 años en Madrid, en la zona periférica de Palomeras Altas
(actualmente dentro del barrio de Vallecas), en el mismo contexto en el que la Iglesia estaba celebrando y finalizando el Concilio Vaticano II. Sus iniciadores, Kiko Argüello y Carmen Hernández, se encontrarán de manera ‘fortuita’ viviendo entre las barracas y chabolas llenas de pobres y desheredados de este suburbio marginal de Madrid. Allí se formará, entorno a la Palabra y la Eucaristía, una pequeña comunidad de personas: quinquis, gitanos, drogadictos, prostitutas, viudas, enfermos sin recursos… La visita a las barracas del entonces Cardenal y Arzobispo de Madrid, Mons. Casimiro Morcillo, que quedó impresionado cuando entró en contacto con esta realidad, fue la que llevó este pequeñísimo germen a las parroquias de Madrid. Posteriormente Ávila, Zamora, Sevilla, Barcelona, Baracaldo, Lisboa, París y Roma… y desde entonces se ha extendido en más de 120 naciones, más de 6.000 parroquias y cerca de 30.000 comunidades.

Jacob Bellido Recoder

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