lunes, octubre 18, 2021
Confinadas por Amor
InicioTESTIMONIOS"Él llenó cada uno de mis vacíos". Testimonio de Mónica Contreras

«Él llenó cada uno de mis vacíos». Testimonio de Mónica Contreras

Mi nombre es Mónica Contreras Ramírez, tengo 23 años y soy de Colombia, les contaré a continuación como ha sido mi proceso de conocer al Amor de los Amores, ya que hubo un antes y un después.

Durante mi adolescencia, entre los 12 años hasta los 16 años fui una persona muy ‘rebelde’, considerando los cambios que conlleva esta etapa, no me gustaba estar mucho tiempo con mi familia y llegué a tener enfrentamientos no muy agradables con ellos, por lo que prefería estar con los que en ese momento llamaba ‘’amigos’’, iba a la eucaristía cada domingo y vivía mi vida común y corriente, sin embargo, a los 15 años sucedió un acontecimiento con mi madre (estuve a punto de perderla) que me hizo ponerle fin a esa rebeldía y cambiar tan sólo un poco la persona que estaba siendo en ese momento, pero aun así seguía viviendo de cualquier manera.

Dos años más tarde y en mi proceso de dejar quien había sido durante 4 años, aparece un momento fuerte en mi vida, el cual fue, la ida de casa de mi hermana, pues ella debía comenzar a construir su proyecto de vida lejos del hogar, no fue fácil para mí, porque pasé de vivir 17 años con mi hermana junto a mis papás, a pasar de un día para otro a estar sin ella. Mis papás vivieron el proceso de desprendimiento de manera diferente, ya que ambos sólo querían trabajar y llegar a casa únicamente para dormir, estuve sola todo el tiempo y la niña alegre con sonrisa radiante que hasta ese momento había sido, dejó de ser. A esto, se le agregaba que a esa edad cursaba mi último año escolar y no sabía qué hacer, qué estudiar y mucho menos quién ser, ya que sentía un vacío continuo sin ver a mis papás y sin estar con mi hermana, y sentía que mi vida se estaba apagando de a poquito; comencé a trabajar cuando cumplí la mayoría de edad, no duré mucho tiempo allí, fue terrible y lo único que aprendí, fue a valorar el esfuerzo que hacían mis papás, y de paso, extrañé ir a la Eucaristía cada domingo.

La esperanza, se comenzó a acercar por medio de una amiga que en una Semana Santa me invito a ser parte del grupo de catequesis con niños de primera comunión, terminando el Domingo de Resurrección, ella me propone: ‘’Ven conmigo a ser mi apoyo en las catequesis, son los sábados, ¿quieres?’’, a lo cual le dije ‘’Sí’’, pero porque no tenía nada que hacer, no porque quisiera realmente. A los cuatro sábados paso algo inesperado, recuerdo que ese día tenía pereza de ir a la catequesis y llegué tarde, puesto que no le encontraba ninguna motivación, PERO al llegar me encuentro con la sorpresa de que todos los niños me vieron entrar por la puerta de aquel salón y se lanzan emocionados a abrazarme, y una niña hermosa me dice: ‘’Te extrañé, creí que no ibas a volver’’ y me abraza con un amor impresionante. ¿Quién era yo para que esto me pasará?, ¿Qué había hecho yo para recibir algo así?

 

Al final de la clase despedimos a los niños, recuerdo que tenía que ir al baño y para llegar a él, caminé por un pasillo, iba sola, sin pensar en nada y de un momento a otro pensé, exclamando mentalmente, ‘’SÍ, AQUÍ ME QUEDO’’. Ese fue el momento y la respuesta que Jesús estaba esperando de mi parte para que mi vida diera un giro de 180 grados.

Esto pasó exactamente 5 años atrás y desde entonces vivo mi fe proclamando que tengo a un Dios MARAVILLOSO, que en Jesús encuentro un refugio seguro, pues Él llenó cada uno de mis vacíos, lo sigue haciendo, me mira con misericordia y me tiene en sus manos como su perla preciosa. Aprendí a amar a mi familia, a aceptar procesos que por más difíciles que sean, con ÉL se viven de manera diferente; aprendí a AMAR LA VIDA, porque cada día que me despierto, abro mis ojos y respiro, es ¡UN MILAGRO DE VIDA!; aprendí a contemplar a Dios en la creación, a entender que para Él somos su sueño de amor hecho realidad; aprendí que nuestra mamá, la Virgen María, tiene un poder tremendo de intercesión, que de ella nació el Amor de los Amores, que sin ella NADA de lo que tenemos ahora hubiese sido posible, le encontré el verdadero significado a la Eucaristía, entendí que sólo Jesús es el único que me da la verdadera alegría y aprendí que no puedo vivir mi vida de cualquier manera.

Todo esto, gracias a esa niña hermosa de la que Él se valió para llamar mi atención y así comprender que Él es MI AMOR ETERNO.

Mónica Contreras R.

RELATED ARTICLES
- Advertisment -

LO + ÚLTIMO DE JC