«Estoy en una lucha constante, mi prioridad es convertirme en la mejor versión de mi persona, alcanzar mi máximo potencial. ¿Y qué quiere decir esto? Convertirme en el hijo de Dios que Él quiere que sea. Eso es un trabajo de todos los días, que no termina hasta que mueres. Son tareas por medio de disciplinas espirituales para poder alcanzar la santidad a la cual Dios nos llama. ¡Somos llamados a ser santos!», así lo ha manifestado el actor mejicano en una entrevista de la que Camino Católico se ha hecho eco.

Reconoce con humildad que «ha sido Dios quien me ha dado la habilidad de hacer lo que me gusta, lo que me apasiona, pero sobre todo, quien me ha ayudado a darle la vuelta a lo que estoy diciendo ahora».

Con qué personaje de la Pasión se identifica ha explicado que, «por ejemplo, soy de “mecha corta”, y veo que Pedro también es de “mecha corta”; sin embargo, lucha contra sí mismo para poder mejorar esa parte, y Dios permite también esas cosas para aterrizarte cuando de pronto estás muy alzado por un lado, y Él te deja ver tus debilidades por otro lado y te aterriza. De quién soy en relación con los personajes durante la Pasión, decía yo que soy un poquito de cada uno. Porque cuando traicionamos a Jesús te sale el Judas que llevas dentro, y te sale el Pedro cuando pides perdón, y cuando te sientes muy fiel y estás lleno de amor te sale el san Juan. O cuando, por miedo, te lavas las manos, te sale un poquito de Pilato.

Te recomiendo que leas la entrevista íntegra en Camino Católico

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