Novela ingeniosa y divertida sobre la sociedad británica y sus estamentos en los años treinta del siglo XX. Ambientada primero en Londres y, luego, en una magnífica mansión en la campiña de Devonshire, llamada Friars Carmel, la trama se inicia en 1938 y abarca poco más de cuatro meses, tiempo suficiente en literatura para que los personajes puedan evolucionar y transformarse si esto es posible o necesario. Así pues, la obra comienza en un momento interesante desde el punto de vista político, ya que el nazismo se extiende por Europa y se puede prever un inevitable conflicto bélico y sus consecuencias; y también desde el punto de vista social, puesto que se intuye un cambio y relajación en las costumbres y una mayor flexibilidad en el estricto protocolo inglés y sus clases sociales.

Tal y como indica el título, la protagonista es Cluny Brown, una joven de veinte años, huérfana desde pequeña que ha sido criada por sus tíos. De clase social media, su tío Arnold Porrit, ya viudo, es un próspero fontanero londinense que sabe mantenerse en su sitio. Sin embargo, Cluny “parece no saber cuál es su lugar” (p. 11): de aspecto corriente, aunque alta y esbelta, a primera vista parece desprovista de atractivo. Y además, tiene un serio problema: de carácter inocente, se deja llevar por su ingenuidad y su espontaneidad y, de forma natural, toma el té en el Ritz o acepta la invitación de un desconocido. Así pues, su tío decide enviarla como doncella a una mansión en el campo, propiedad de los Carmel. De esta forma, el relato se centra en la vida en la mansión y las actividades y funciones de sus habitantes: sir Henry y lady Carmel; su hijo Andrew, recién licenciado en Cambridge; su peculiar invitado, el profesor polaco Adam Belinski; el mayordomo sr. Syrett, la gobernanta sra. Maile, la doncella Hilda y el próspero boticario Titus Wilson. En conjunto, un maravilloso grupo de personajes, bien definidos y siempre sorprendentes, que intentarán educar y formar (quizá comprender) a la joven Cluny, y ponen de manifiesto el papel de la mujer en la sociedad y su libertad para elegir en la vida y en el matrimonio.

Con un estilo elegante, cuidado y ameno, la autora Margery Sharp sabe adentrarse en la psicología de los personajes y, a pesar de algunas sorpresas, hacerlos verosímiles por su ternura, su generosidad, su valentía o su inteligencia. De igual modo, destacan las bellas descripciones de la campiña inglesa en primavera, así como de la hermosa mansión, sus estancias y sus espléndidos jardines. La obra, publicada por primera vez en 1944, fue llevada al cine por Ernst Lubitsch en 1946 con gran éxito y, posteriormente, recreada en Hollywood. Como afirma el editor, “la obra de Sharp, elegante, ingeniosa y con una aguda percepción de la naturaleza humana, no ha perdido ni un ápice de esa frescura original que encandiló a la crítica y a los lectores de su tiempo” y de ahora.

Reseña de Ana María Díaz Barranco para Club del lector

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