Una aventura de Cuaresma: Siguiendo rastros

Se encontraban de pronto con valles inesperados, estrechos, de paredes escarpadas que se
abrían de súbito y ellos miraban hacia abajo y se sorprendían, pues había árboles y una
corriente de agua al fondo.

Unas piedras blancas, algunas pequeñas y otras medio cubiertas de musgo o brezo, señalaban el único sendero. En verdad era una tarea muy lenta la de seguir el rastro, aún guiados por Gandalf, que parecía conocer bastante bien el camino.

El camino que estamos recorriendo esta cuaresma ya lo han recorrido muchos antes que
nosotros. Ellos pasaron por los mismos recovecos, las mismas cimas y los mismos precipicios. Y dejaron para nosotros unos pequeños rastros, de esos que brillan cuando les da la luz.

Los rastros son los consejos de los santos, sus palabras, su ejemplo de vida. Ellos son como marcas en el sendero, el único sendero que lleva a nuestro destino.

Es bueno tener un santo patrón que nos acompañe en esta aventura. Alguien que sintamos
cercano, como de la familia, al que podamos acudir para descansar el alma y charlar, pues este camino es largo y se avanza lento.

Yo esta cuaresma he escogido a Santa Bernardita. ¿Y vosotros?

Espacio para añadir comentarios si queréis ______________________________________________________________________
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Te has desviado un poco del camino- dijo el elfo- Es decir, si quieres ir por el único sendero que cruza el río hacia la casa de más allá. Nosotros te guiaremos. ¿Te quedarás un rato y cantarás con nosotros, o te marcharás enseguida?
El canto de los elfos no es para perdérselo, en junio, bajo las estrellas, si te interesan estas
cosas.
A Bilbo le hubiera gustado tener unas pocas palabras aparte con estas gentes, que parecían
saber cómo se llamaba y todo acerca de él, aunque nunca los hubiese visto.

El trabajo para hoy consistirá en darle un nuevo sitio en casa a esa estampa, foto de mis
padres o un objeto de devoción que me dieron. Así mostraré la importancia de lo que me
transmitieron. ¡Gracias por este gesto, por oirte este ejemplo, gracias por esta tradición que mantengo!

Elrond observó las espadas que habían tomado de la cueva de los Trolls y comentó:

– En ésta, Thorin, las runas dicen «Hendedora de Trasgos» , fue una hoja famosa. Ésta,
Gandalf, fué «Martillo de enemigos» que una vez llevó el rey de Gondolín. ¡Guardádlas bien!
Thorin meditó estas palabras…

– Llevaré está espada con honor. ¡Ojalá pronto hienda trasgos otra vez!

C. Hoyos