Cuando Gandalf apareció, Bilbo no pudo reconocerlo.

– Sí, sí mi querido señor, ¡Y yo sí conozco tu nombre! …y tú también sabes el mío aunque no me unas a él.

Entonces Bilbo se puso a hacer memoria de todo lo que había oído y vivido con él. Y conforme recordaba se entusiasmaba.

-..me complace descubrir que aún recuerdas algo de mi. Al menos parece que recuerdas con cariño mis fuegos artificiales, y eso es reconfortante.

Hoy es día de recordar toda esta semana, las decisiones tomadas y las cosas que ha hecho el Señor por ti.

¿Qué es lo que más me ha marcado? ¿Me ha costado? ¿Me ha encantado?

A mí esta semana me ha encantado que el Señor me recordara mi relación con Él de niña y me mostrara algunos obstáculos que debo apartar y la dirección que quiere que siga.

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En cada semana de esta aventura nos inspirarnos meditando un versículo.

El de esta semana es: (2 Cor 6:2)

«Pues dice Él: En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación «.

Que lo meditéis bien…

C. Hoyos

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