En nuestra oración a veces pedimos a Dios que nos conceda cosas. Sin embargo sabemos que no siempre «escucha» nuestra oración.

A veces tal vez pedimos algún milagro, otras veces una curación, trabajo, salud, amistad… Estoy seguro que cosas lícitas y buenas para nuestra vida.

¿Por qué entonces hay cosas que no ocurren? ¿Es Dios culpable? ¿Qué respuesta nos da ante nuestras peticiones? En el video de hoy respondo a todas esas preguntas y también doy los dos consejos principales para acudir a Él, tal y como el leproso del Evangelio: «Señor, si quieres, puedes limpiarme».

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