Magnífico texto en el que Jesús Montiel rinde homenaje a sus abuelos, con una delicadeza exquisita, con la que revive momentos del pasado, detalles nimios de gran valor. Además, lleva al lector a reflexionar sobre el presente, con una mirada crítica, y sobre el sentido de la existencia.

Jesús Montiel tiene la habilidad y la sabiduría para deslumbrarnos de vez en cuando con frases sintéticas, aforísticas, que obligan a detener la lectura y ha reflexionar un poco. Belleza en la forma y en el fondo, otro modo de detenerse y de contemplar frente a la vorágine superficial que tan a menudo nos absorbe.

Luis Ramoneda para Club del lector

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