La Diócesis de Málaga ha entrevistado a Carmen Mérida, una enfermera de Urgencias en el Hospital Regional Universitario de Málaga, y ,que en plena pandemia, se agarra a su fe para salir adelante y hacer su trabajo lo mejor posible. «No somos soldados del Ejército entrenados para ir a una guerra, nosotros simplemente nos hemos visto inmersos en ella y en primera línea e intentamos ayudar con los medios de los que disponemos», afirma. «No queremos aplausos, necesitamos responsabilidad».

Los momentos más difíciles son cuando, a esos números que dice la televisión o la radio, tú le pones caras y nombres… es la abuelita María o el abuelo José; también es muy duro cuando los médicos se lo comunican a su familia y se escuchan los lamentos y llantos.
Los momentos más satisfactorios y en los que aprendes más son cuando la gente te da las gracias de todo corazón y reconoce tu esfuerzo.

Al preguntarle cómo le ayuda la fe a hacer frente a su trabajo en las actuales circunstancias, ha respondido: «La fe me ayuda a saber que no estoy sola, que cada vez que entro al Covid me santiguo y el Señor y María Auxiliadora vienen conmigo. Siento que hay mucha gente que reza por mí de corazón. Que Dios no es el culpable de este mal que nos oprime y que tanto daño está haciendo. Que Cristo nos necesita para, como dice S. Ignacio, en todo amar y servir a los demás».

Puedes leer la entrevista completa en el portal de la Diócesis de Málaga

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