Nada le hacía pensado a este joven madrileño lo que años después ocurrió de forma providencial en su vida. Josetxu Santos considera que hoy está viviendo en el cielo pero no siempre fue así. Hoy está en el seminario estudiando Filosofía. «Los recuerdos de mi infancia han sido crueles porque siempre me sentí diferente, de sentirme especial, después de mayor entiendes el por qué. Esa crueldad era producida entiendes que era producida por los compañeros pero también por los profesores que me tachaban de rebelde, de inadaptado», explica Josetxu.

Mater Mundi nos ofrece su testimonio.

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