Perdón. Perdonado.

EL PERDÓN

Según la RAE el perdón es una “fórmula de cortesía para pedir disculpas por algo hecho”. Para un perdón verdadero, es necesario seguir una serie de pautas:

 

 

  • Reconocer que lo que hizo causó daño u ofendió al otro
  • Sentir el daño importante al otro, es decir, ponernos en su lugar
  • Analizar su propia conducta, saber cómo y por qué se hizo para poder explicarlo
  • Definir seriamente un plan de acción para que no vuelva a ocurrir
  • Pedir perdón explícitamente al otro
  • Restituir el daño causado, “hechos son amores y no buenas razones”.

Los beneficios de pedir perdón son muy diversos: tener la mente tranquila, reconocemos nuestra imperfección con humildad, priorizar a la otra persona delante de tu orgullo, te creces tratando de mejorar, etc.

Ahora bien, el perdón no es una palabra mágica, al decir “te perdono” no esperes sentir una cura al instante. Tampoco es un ritual, es decir, no se reduce al hecho de estrechar la mano o dar un abrazo. No es un sentimiento, es un proceso que requiere trabajo. Y no es dejar impune un delito, el culpable debe cumplir su condena.

Una vez visto todo lo referente al perdón, veamos el significado de perdonar, la RAE nuevamente lo define como “dicho de quien ha sido perjudicado por ello: remitir sin guardar rencor la deuda, ofensa, falta, delito u otra cosa”. Cuando elegimos perdonar al otro, elegimos el amor, no el rencor, y es ahí cuando amas sus virtudes y defectos. Eliges la compasión, no la venganza, ponte en su lugar y en su arrepentimiento. Elegimos la humildad, no la soberbia, reconoce que tú tampoco eres perfecto. ¿Quién no mete la pata de vez en cuando?

En definitiva, si Dios nos perdona SIEMPRE en la confesión, ¿qué no vas a perdonar tú? Pedir perdón y perdonar puede cambiar el rumbo de una historia, incluso el rumbo de tu día. Hagamos buena historia todos los días, perdón y perdonar no significa que inmediatamente desaparezca el dolor, tiempo al tiempo. El que perdona la ofensa cultiva el amor, el que insiste en la ofensa divide a los amigos.