«Yo me ordené para servir a la Iglesia y no para servirme de ella»

Las Obras Misionales Pontificias son la red mundial que, en nombre del Papa, sostiene a la misión y a las jóvenes Iglesias con la oración y la caridad. José María Calderón, director de Obras Misionales Pontificias en España, acaba de ser nombrado por el Papa miembro de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

En esta entrevista para Regnum Christi explica: “Yo me ordené, como todos los sacerdotes, para servir a la Iglesia y no para servirme de ella. Llevo un tiempo diciendo que yo soy sacerdote para servir a Dios y para que la Iglesia se sirva de mí”.

«Yo no he sido nunca misionero. Para considerarse misionero hay que tener un compromiso de por vida y, lo más importante de todo, ser enviado por la Iglesia a trabajar por la Evangelización en algún lugar donde todavía la Iglesia no está fuerte y presente.»

«Yo no tengo vocación misionera, como tal, porque la Iglesia, a través de mis superiores, no me ha enviado a la misión. El Señor se vale de la Iglesia para mostrar el camino que tiene preparado para nosotros… Yo estoy abierto a lo que la Iglesia me pide porque sé que haciendo lo que la Iglesia me encarga no hago mi voluntad sino la de Dios«.

«Un sacerdote no está para hacer lo que le gusta o divierte, aunque lo disfrace con ‘es lo que Dios quiere para mí’. Yo me ordené, como todos los sacerdotes, para servir a la Iglesia y no para servirme de ella. Llevo un tiempo diciendo que yo soy sacerdote para servir a Dios y para que la Iglesia se sirva de mí».

En cuanto a su nuevo nombramiento ha respondido: «¿Me ilusiona? Yo he aprendido que a un sacerdote no le tienen que pedir que haga lo que le ilusione, sino que debe aprender a ilusionarse con lo que le encomiendan. Y eso me pasó siempre: he puesto, a lo largo de mis 31 años de sacerdote, el corazón en lo que la Iglesia me ha encomendado ¡y he sido feliz!»

Te recomiendo de que leas completa la entrevista de este gran sacerdote en Regnum Christi