¿Cómo vivo mi Fe?

    Hola soy Pau Mendieta, soy una joven de 32 años. La manera en la que he vivido mi fe ha sido desde mi manera de ser, mi personalidad, mis talentos. Yo creo que Dios nos pide ser nosotros mismos, compartir todos los regalos que nos ha dado (talentos) a los demás y amar.

    Estoy agradecida por tener fe. Dios es mi roca firme, creo que una vida cerca de Dios o lejos de él cambia completamente.

    Procuro ser congruente y siempre defender mis convicciones (de manera asertiva). Soy de las personas que piensan que debemos de dar testimonio de nuestra fe en todo lo que hagamos, no sólo cuando vamos a misa o cuando estamos en algún evento religioso. Creo que siempre tenemos que ser ese Cristo vivo para los demás. Que vean que somos personas normales, mortales, que nos equivocamos, que no juzgamos a los demás, pero consientes de quiénes somos y de lo que se nos pide. Esforzados en ser mejores cada día. Creo que ahí radica la diferencia, saber que somos humanos y nos equivocamos, pero al mismo tiempo luchar por ser mejeres, no conformarnos con saber que “no somos perfectos”, sino trabajar constantemente en ser mejores para Dios y para los demás.

    Creo que mi manera de amar a Dios es amando a los demás, es cuando más me siento unida a él y cuando estoy en la naturaleza.

    Soy comunicóloga, tengo un podcast (Tips para vivir), soy locutora de otro podcast (Telokwento) y tengo un programa de radio (Fuera de la Caja 1670 am). Estoy comprometida siempre en hablar de lo bueno, lo bello y lo verdadero. Ese es mi compromiso de cara a Dios y relacionado a mi profesión. Creo que necesitamos más comunicar cosas positivas que solo cosas morbosas y violentas.

    Tengo una consultora y lo que hago es acompañar a las personas para que puedan tener un desarrollo integral, que puedan encontrar el sentido de sus vidas y que incremente su calidad de vida. Esta también es mi manera de contribuir al mundo.

    Me falta mucho por ser una mejor persona, pero diario descubro cosas nuevas mías y de los demás. Veo en las personas que piensan diferente a mí un regalo. Me ha ayudado también a darme cuenta de que no todos hemos recibido la misma educación, ni la misma fe. Pero aún así Dios es el mismo, es amor. Por eso tenemos que ser tolerantes y comprensivos y no imponer.

    Así que como conclusión mi manera de vivir mi fe es amando en todo lo que haga. Si voy a una fiesta, ahí también dar testimonio de mi fe, si voy a alguna reunión y sale algún tema que vaya en contra de la dignidad de la persona, alzar la voz y dar mi postura frente a eso, nunca quedarme callada. Creo que nos hace falta alzar más la voz de manera cariñosa y comprensiva, no podemos permitir que ataquen la dignidad de la persona. A veces se nos olvida la obra de misericordia espiritual “corregir al que se equivoca” con amor. Ni modo, a veces la verdad es incómoda, a veces defender tus principios no es cómodo, pero creo yo que es necesario. Creo que si sabemos hacerlo, a la mayoría de las personas les podemos sembrar algo bonito, Dios sabrá cuándo lo cosecha.

    Hay mucho relativismo últimamente y pensamos que “cada quien” y que todo da igual y que todo depende, no creo que eso haga verdaderamente felices a las personas, creo que eso da más angustia existencial y miedo. Mi manera de vivir la fe también es creer en la Verdad. Es defender las causas que me parecen más nobles como la defensa de la vida, es involucrarme en apostolados, en ayudar a las personas cuando lo necesitan, en perdonar a pesar de que nos lastimen entendiendo que las personas cuando se portan mal con nosotros muchas veces actúan desde sus heridas.

    Gracias por la oportunidad de compartir mi testimonio sobre cómo vivo mi fe. Lo hago porque creo que muchas personas se sentirán identificadas conmigo. No soy mejor que nadie ni infalible, simplemente le echo ganas.

    No es fácil, pero creo que vale la pena.

    Paulina Mendieta