No te disperses #Adviento

El gran Jean Danielou en un gran libro El Misterio del Adviento nos dice: Ahora el acontecimiento es inminente: la gloria de Dios está a punto de aparecer; la humanidad está a punto de encontrarse ante la gloria de Dios. No es momento, pues, para perder más tiempo, de dispersarse; el momento, sencillamente, no es otro que el de prepararse para esta venida por medio de la penitencia.

El consejo es muy oportuno. Es muy difícil contemplar la grandeza del acontecimiento sin una preparación adecuada y ésta pasa por una vida de oración y penitencia. Juan el Bautista, después de conmoverse en las entrañas de su madre, crece y se fortalece, dice la Sagrada Escritura, en el Espíritu. Sí hoy -en las circunstancias que estamos viviendo- en simplemente la cena de navidad, es posible que nos ocurra lo que al pobre Herodes que, sabiendo el lugar del nacimiento, envié a otros a contemplarlo.

Estas navidades van a ser para muchos diferentes, pero el hecho fundamental es el mismo: SU VENIDA y para eso hay que prepararse por fuera, pero especialmente por dentro.