María José Solaz Viana la valenciana a la que llamó por teléfono el Papa Francisco «conmovido por su fe ante la enfermedad degenerativa que padecía desde niña», ha fallecido a los 46 años de edad.

El Mundo, que se ha hecho eco de la noticia, recuerda cómo en 2018 un sacerdote había invitado a María José a escribirle una carta al Papa para que él se la hiciera llegar en una audiencia a la que tenía previsto acudir. Ella se la dictó, ya que no podía escribir.

En dicha audiencia el sacerdote le entregó al Santo Padre una foto y la carta de María. Éste la bendijo y le pidió que transmitiera la bendición a ella y a su familia. Pasados unos día la llamó por teléfono y estuvo hablando con su madre porque María José ya no podía hablar bien.

Durante los últimos meses de su vida, según ha relatado el Arzobispado, el actual párroco de Caudete de las Fuentes, localidad en la que vivía, estuvo presente y pudo observar también la fuerza de la fe de María José.

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