«Señor, tu sabes más. Tus planes son mejores». Lorena Madroñal

    Hola, me llamo Lorena, tengo 30 años y vivo en Sevilla.

    Soy mami de dos peques.

    Desde pequeña he tenido la gran suerte de nacer en una familia católica en la que me han inculcado los valores de la familia, de la Iglesia y el evangelio.

    Desde pequeños hemos tenido gran devoción al Sagrado Corazón de Jesús y a la Virgen de Fátima. Pertenecemos a un movimiento del apostolado de la oración, llamado Getsemaní y participamos en los encuentros a nivel nacional de RC (Reino de Cristo). En mi caso, no ha sido muy difícil vivir esta vida de fe cuando eres pequeña…porque el ambiente en el que te mueves, ayuda a vivirlo. Pero sí que es cierto que llega un momento en la vida, que eres adolescente y empiezas a tomar tus propias decisiones, empiezas a elegir tus amigos, tus rutinas, tus ambientes, a que dedicas tu tiempo libre…y te das cuenta que eso que te han enseñado desde siempre tus padres, lo vas eligiendo tú por voluntad propia y ya no solo porque te lo digan. Empiezas a vivir encuentros, campamentos, retiros…en los que te encuentras cara a cara con el Señor, ya es una elección personal porque se basa en una vivencia del Señor personal. Descubrir y tener ese encuentro es muy bonito.

    Todo esto te ayuda en los momentos buenos por supuesto, pero también en las cruces que todos tenemos que pasar.

    En mi caso por ejemplo, si no fuera por la fe, si no me apoyara en el Señor en mi día a día, no podría superar los momentos difíciles que estoy pasando, como una nulidad en mi matrimonio.

    Cuando llegan estos momentos, tienes muchas dudas muchas preguntas al Señor, muchas incomprensiones…porque todo tu ideal de vida y de familia de repente se cae…pero en estos casos es fundamental apoyarse en la oración, pedir fortaleza, confianza, abandono y paciencia. Me ayuda mucho pedir estas cuatro cosas, y decirle «Señor, tu sabes más. Tus planes son mejores. Abrazo la cruz y confío en tu Voluntad». Creo que es muy importante para encontrar la paz en el corazón pedir la gracia de la confianza plena en sus planes. Claro, esto es fácil decirlo, pero que difícil vivirlo!

    Cada uno, en las circunstancias que le ha tocado vivir, creo que es importante apoyarse en los sacramentos, la oración y vivir en comunidad con los hermanos. En mi caso, intento inculcarles eso a mis niños de 3 y 4 añitos.

    Nuestro día a día comienza ofreciendo el día al Señor, todo lo que nos pase. Le pedimos ayuda a nuestra Madre, intentamos sacar un rato de oración, o rezar un misterio del rosario (es importante hacerles gustar del Rosario desde pequeñitos) y por la noche dar gracias y pedirnos perdón de las cosas que no han estado muy bien, antes de dormir.

    No hacemos cosas extraordinarias, pero lo bonito es hacer las cosas pequeñas del día de
    forma extraordinaria, estar en la tierra, pero con los ojos puestos en el cielo.

    Hoy más que nunca, los cristianos tenemos que dar testimonio de nuestra fe. Los jóvenes y las familias sobre todo tenemos que ser luz y testimonio vivo, en un mundo cada vez más alejado de Dios.

    El Señor ya nos lo dijo, “os mando como corderos en medio de lobos”…pero como dice San Juan Pablo II, nuestro papa, el papa de los jóvenes… “No tengáis miedo”.

    Muy unidos en la oración.

    Lorena Madroñal Díaz