Era tetrapléjico pero seguía siendo sacerdote. D. Luis de Moya

Ésta es una de las últimas entrevistas que concedió D. Luis de Moya  que publicó el portal de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz. La hemos rescatado para ver el gran valor que es llevar el dolor en momentos difíciles. Gracias D. Luis por estos años.

Tras el accidente que le dejó tetrapléjico su reacción el de plana confianza en Dios. Habían cambiado muchas cosas pero no había cambiado que seguía siendo sacerdote: Si vemos la vida con un sentido sobrenatural, trascendente, no es razonable querer morirse. La persona que tiene fe sabe que debe aceptar la voluntad de Dios, de algún modo, Él lo ha querido así. La circunstancia en la que uno queda, después de un accidente como el que yo he tenido, no es algo que Dios ignora. Justamente por eso, yo pensaba que Dios proveería, si Dios consiente que yo esté en esta situación, me dará las fuerzas para llevarlo bien ¿no? Tendría que cumplir su voluntad en esta circunstancia como antes intenté cumplirla en otra situación diferente.

El concepto que tiene nuestra sociedad de la felicidad, ¿nos hace más vulnerables, más ante el sufrimiento? La clave está en no olvidar que Dios no deja de ser nuestro Padre, que nos quiere con locura a pesar de que hayan cambiado las circunstancias.

El hombre puede seguir amando, en mi caso no se han afectado las funciones más superiores, la inteligencia, la voluntad, puedo dar amor y recibirlo, que es lo que nos hace grandes a las personas.

La visión sobrenatural no le abandona en ningún momento: Conforme va pasando el tiempo, voy comprendiendo un poco más mi situación y creo que soy más feliz. Voy entendiendo mejor quién es Dios para mí, qué espera de mí, noto más su fuerza, su cariño, su comprensión… eso me hace sentirme más feliz.

Puedes leer la entrevista completa en el portal de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz