Para valorar tu soltería

La soltería es una etapa especial que te da la oportunidad de crecer, madurar y conocerte, pero el temor a la soledad ocasiona que se tenga una imagen errónea de esta.

Nosotros también en algún momento pensamos que la soltería era una etapa de la que había que escapar lo más pronto posible. Tener este pensamiento hace que estemos más preocupados de conseguir pareja que de disfrutar de la propia compañía y valorar a las personas que tenemos a nuestro alrededor.

Es cierto que el ser humano nunca deja de crecer y aprender, y justo la soltería es un buen momento para comenzar a preguntarte cuál es la misión que tienes en esta vida y reconocer el valor que tienes como persona. No eres el pasatiempo de nadie: mereces a alguien que valga realmente la pena.

En nuestro último artículo, compartimos la importancia de vivir plenamente cada etapa. En esta ocasión quisimos enfocarnos en la soltería y compartir contigo 4 hábitos que te ayudarán a valorarla.

1. Deja de pensar que alguien debe llegar para hacerte feliz. No eres “media naranja”

Si estás sintiendo el llamado a formar una familia, es probable que, por influencia del cine y las novelas, esperes a que llegue esa “media naranja” que te completará.

Esa idea de que somos “una mitad” y debe llegar alguien para sentirnos plenos, ya está bastante desgastada. Cada uno de nosotros es un ser completo, con virtudes, defectos, y una personalidad que nos hace únicos.

Pensar que en algún lugar del planeta está esa “otra mitad” capaz de completar el rompecabezas de nuestra vida nos puede traer frustración, miedo o desespero por encontrarla. Recuerda que la pareja está para complementarse mutuamente, no para completarse el uno al otro.

Imagina una orquesta donde la música de cada instrumento acompaña al otro para hacer que la melodía suene exquisita. La pareja es como ese “instrumento” dentro de una orquesta. Cada instrumento individualmente es capaz de emitir un bello sonido: no necesita a otro que lo acompañe para “estar completo”. Sin embargo, cuando los instrumentos suenan en armonía, entran en una complementariedad capaz de crear la más hermosa melodía.

Reconocer que ahora que estás soltero eres capaz de muchas cosas, y que cuando encuentres a alguien podrán transmitirse mutuamente todo lo que han crecido y aprendido por separado, sin duda te ayudará a aprovechar mejor tu soltería y dejar de vivir frustrado por no poder encontrar “tu media naranja”.

2. No veas tu soltería solo como una oportunidad para conocer personas, sino para conocerte a ti

En una ocasión, vimos una película donde la protagonista tenía toda una lista de requisitos que su futura pareja debía poseer. En las primeras citas que tenía, le preguntaba a los chicos todas esas cosas, como una especie de examen. Si alguno no “aprobaba”, lo descartaba inmediatamente como “candidato” a ser su novio. Pero, ¿has pensado si tú eres esa persona que el otro quiere conocer? Nos quedamos siempre con lo que queremos que el otro nos dé, pero no evaluamos lo que nosotros podemos dar.

La soltería es un buen momento para conocerte a ti mismo y empezar a mejorar aquellas cosas en las que sientes que fallas. Es un buen momento para crecer, mejorar y ser la mejor versión de ti. Ser esa versión que, si estuvieras del otro lado, te gustaría tener como pareja. Eso sí, no lo hagas por querer agradar a otros: hazlo porque sabes que es lo mejor para ti y te sientes feliz con ello. Mientras mejor te sientas contigo mismo y reconozcas la dignidad y el valor que tienes, podrás elegir mejor la persona con la que quieres estar.

3. No te dejes vencer por el: “ojalá tuviera a alguien para…” ¡Disfruta tu momento!

Quizá te haya pasado que llegado el fin de semana pienses: “Ojalá tuviera una pareja para salir juntos o no ir solo a la fiesta de mi amigo”. O llegado el 14 de febrero ves a todos disfrutando en pareja y de alguna forma eso te entristece.

Deja de pensar tanto en todo es que harías si tuvieras a alguien. Si te enfocas en lo que no tienes, te vas a perder lo que sí tienes. Concéntrate en las cosas que puedes hacer ahora. Aprovecha el tiempo que dispones para estar en familia, con amigos o contigo mismo. Ir al gimnasio, salir a dar un paseo o emprender un proyecto que implique todo tu tiempo y esfuerzo. Así no habrás desperdiciado el tiempo esperando sin hacer nada.

No idealices a las parejas que te rodean. Claro que el noviazgo es una etapa maravillosa, pero, recuerda que, como todo, también tiene sus días grises y soleados. La pareja no está solamente para pasar un divertido fin de semana o no sentirme solo un 14 de febrero. Implica una responsabilidad y un compromiso con alguien con quien, juntos, crecerán y discernirán si existe un futuro para toda la vida.

4. No te va a dejar el tren, ni el avión. Cada quien tiene su tiempo

“Todas mis amigas se están casando.” “Todos mis amigos tienen novias.” “Siempre voy a las reuniones solo.” “¿Y el novio pa’ cuando?” “¡Ya estás pasada de edad!” No desesperes. Que otros tengan pareja ahora o te bombardeen con preguntas incomodas, no significa que tú también debas tenerla, y menos si se trata de conformarse con lo que sea.

Muchas personas caen en el error de pensar que es preferible estar con alguien —a pesar de todas las cosas que no te agradan de él o ella— a estar solo. Ese pensamiento te puede llevar a elegir muchas veces a parejas con las que realmente no eres compatible ni feliz. Hay un dicho que dice: “Mejor solo que mal acompañado.” En este caso te diríamos: “Mejor soltero que estar en una relación donde no eres valorado ni comprendido.”

Cada quien vive sus etapas y procesos de forma independiente. En algún momento llegará una persona con la que sentirás compatibilidad sin tener que conformarte. Ten paciencia.

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Finalmente, queremos decirte que, aunque estés soltero, eso no significa que estés solo. Tu familia y amigos —y sobre todo Dios— están contigo para acompañarte en esta etapa y ayudarte a discernir en el camino.

Recuerda que para más consejos, puedes contactarnos a través de nuestra cuenta de Instagram: @sexualidadycastidad.