Dios no es malo

Hace unos días, mientras caminaba con un amigo por los bosques que hay cerca de mi ciudad hablando de los divino y lo humano, me soltó esta fresca: ya sé por qué vamos a resucitar.

Me quedé algo sorprendido porque mi amigo es un gran agnóstico y por eso no me quedó más remedio que preguntarle: ¿Cuál ha sido tu descubrimiento? El razonamiento, me contestó, es muy sencillo:

Vamos a partir de que Dios es bueno y nos ha creado, me dijo. En ese caso no tiene mucho sentido que no pueda vencer a la muerte ya que nos estaría creando a un destino ciego ¿Qué Padre bueno destinaría a su hijo a una eternidad sin sentido? Ese no sería un Dios bueno, sino perverso. No sería un Dios que quiere mi felicidad, sino mi angustia. Si Dios es bueno y Padre sólo puede querer lo mejor para mí, terminó diciéndome.

No sé si el argumento es muy teológico, pero a mi amigo le ayudó.