Una boda muy especial la de Pablo y Belén

    Queridos Jóvenes Católicos:

    Antes que nada, queríamos agradeceros vuestro interés por nuestro testimonio. Somos Pablo Vidal y Belén Isidoro, jóvenes formados a través de catequesis, reuniones juveniles,
    campamentos y otros medios de formación, con un profundo sentido de la vida y de la moral católica.

    Contrajimos matrimonio Canónico el pasado 28 de marzo. A pesar de las dificultades y
    restricciones, en pleno confinamiento, quisimos celebrar el sacramento, eliminando el elemento festivo de la misma y centrándonos en la realidad del Sacramento que sellaba la vocación al matrimonio que Dios había puesto en nuestros corazones.

    Nuestra luna de miel la organizamos a Roma el pasado mes de agosto, para poder saludar al Santo Padre y acudir a la audiencia general. No ha sido hasta el pasado mes de septiembre, cuando se retomaron dichas audiencias con presencias de fieles, por lo que decidimos volver el pasado 30 de septiembre. Además de poder saludarle y conversar con él, pudimos hacerle entrega de dos obsequios: una medalla de la Mártir Santa Eulalia de Mérida (a la que profesamos una profunda devoción), y una lucerna paleocristiana de Terracota. Fue una experiencia espiritual única, y que nos ha servido como premio a la fidelidad al matrimonio desde el inicio.

    Gracias por vuestra atención a nuestro testimonio. Un saludo afectuoso.

    Pablo y Belén