Cómo Elena, que vivió 2 horas y 11 minutos, hizo felices a sus padres

Publica La Razón la historia de Marie, Pablo y su hija Elena. Una historia que es un canto a la esperanza y que es preciosa.

Cuando Marie y Pablo supieron que venía su primer hijo no podían ser más felices, pero en la semana 20 de embarazo recibieron la noticia demoledora: Elena tenía una malformación en el cerebro. Inmediatamente el médico les propuso el aborto.

Pero un sacerdote amigo de la familia les habló de la Unidad de la Clínica de la Universidad de Navarra: CUN te acompaña. Pidieron cita y a partir de ahí comenzaron los cuidados paliativos integrales perinatales.

«La unidad de Cuidados Paliativos Perinatales es un modelo integral de atención a los bebés y a sus familias que comienza antes del parto. Hay que darles herramientas para que puedan disfrutar del tiempo de vida de sus hijos. Se busca el confort del bebé, hacer que la familia pueda vivir ese momento y acompañarles durante el duelo», explica la Dr. Cristina Arribas, neonatóloga de la CUN.

El sentimiento de dolor y rabia contenida cambió gracias a una frase que le dijo su doctora y que le hizo cambiar su forma de ver: «El tiempo se mide en horas y minutos, pero si midiéramos la vida en amor, vuestra hija va a tener una vida muy larga» y así fue.

Elena vivió dos horas y 11 minutos. En ese momento Pablo le dijo a su mujer: «Hoy ha sido el mejor día de mi vida». «Yo, la verdad, lloré un montón, pero sin duda fue el mejor día de nuestras vidas, pudimos ver a Elena, quererla, abrazarla».

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