La ministra nos da un disgusto

No habíamos levantado con la alegría de celebrar la fiesta de la Virgen del Rosario y hoy la ministra de igualdad nos ha amargado la tarde. Leemos en el diario El Mundo la noticia de que hoy ha anunciado, en el Congreso, la inminente derogación de la Ley Orgánica de Interrupción Voluntaria del Embarazo de 2015 a fin de garantizar el derecho de «todas las mujeres a decidir libremente».

Con la proclama «nuestros cuerpos son nuestros, nosotras decidimos» asegura que esta ley será una excelente herramienta para asegurar la igualdad entre hombres y mujeres y para acabar con la violencia machista.

El objetivo principal de este cambio, que preconiza la libertad plena de todas las mujeres a abortar, es el despropósito de suprimir la obligatoriedad para las menores de 16 y 17 años de edad de contar con el consentimiento paterno si desean interrumpir la gestación.

La nueva ley permitiría abortar libremente durante las primeras 14 semanas de embarazo. Hasta la semana 22, si se da alguno de los dos supuestos siguientes: que exista grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada, o que exista riesgo de graves anomalías en el feto. Y a partir de las 22 semanas se permite en dos supuestos: aquellos casos en que se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida y aquellos en los que se detecte en el feto una enfermedad extremadamente grave e incurable en el momento del diagnóstico y así lo confirme un comité clínico.

Dediquemos hoy un misterio del Rosario para que no prospere esta ley

Puedes leer esta noticia completa en el diario El Mundo