Quién bien te quiere, te hará crecer

 

 

“Quién bien te quiere, te hará crecer”. Este artículo lo vamos a dividir en 2 partes: ¿Cómo se mide que te quiere bien? ¿Cómo se que le hago mejor persona? ¿Y a mí misma? Y, por otra parte, hablaremos de las relaciones tóxicas/ de dependencia.

 

 

Hablando en primer lugar sobre esto último, destacaremos varias señales que nos facilita @natbarcaiz en su perfil de IG, que pueden evidenciar que te encuentras en una relación tóxica:

  • Hay control sobre el otro con manipulación psicológica
  • Cuando uno de los dos coacciona al otro en la toma decisiones: se hace lo que esa persona quiere de todas todas, independientemente de lo que la otra persona quiera, porque ni siquiera pregunta en muchas ocasiones
  • Cuando uno de los dos es propicio a crear inseguridades, culpa a la otra persona de todo lo malo que ocurre y por supuesto la tensión es alta y crea tanta inseguridad que el afectado/a no se atreve a enfrentarse a la situación.

Haz examen de estos tres aspectos. Este tipo de relación ni te hace mejor ni te hace crecer y cuanto antes termine menos sufrimiento habrá.

¿Y como se que nos queremos de verdad y nos estamos haciendo mejores el uno al otro?

Generalmente, si esto es así cualquiera de nuestro entorno se puede dar cuenta, ¿Cuenta de qué? De que estamos mejor, más tranquilos, más contentos, más ilusionados, más positivos. Cuando el amor es verdadero saca lo mejor de ti, incluso siendo un esfuerzo para ti. 

¨La confusión, si hubiera, no tardaría mucho en salir, si yo lo quiero, lo noto porque me preocupa su bien en lo concreto. Si él me quiere a mí, puedo percibirlo, porque se preocupa de lo que es mejor para mí, incluso si, de alguna manera, él sale perdiendo mediante la renuncia de algo que es suyo¨ (Epígrafe del libro «Sexo con cuerpo y alma¨de Don José Ignacio Munilla).

Para terminar, si crees que tienes dudas de este crecimiento mutuo y personal, no falla preguntarle a tu madre, cómo te ve desde que empezaste a salir con Fulanito. Las madres no mienten. Nos llevan acompañando toda la vida, y siempre velan por nuestro bien.