Una monja evita un «simpa» en un bar de Sevilla

Los hechos que narra El Confidencial ocurrieron en Sevilla. Tres jóvenes entraron en un bar a la hora de comer. Pidieron una raciones. Charlaron distendidamente. Pero llegó la hora de pagar y… no tenían dinero suficiente. Calcularon mal.

Uno de ellos tenía lo justo para pagar su parte, otro no tenía nada pero le iba a invitar el tercero que tenía dinero pero no le alcanzaba. Lo primero que se les pasó por la cabeza fue la típica broma de lavar los platos del bar. Pero uno de ellos propuso hacer un «simpa», salir corriendo sin pagar.

Cuando los tres estuvieron de acuerdo en hacerlo en una distracción del camarero, se les acercó una señora, que los había estado escuchando, y les dijo: «¿Os parece bonito lo que queréis hacer? ¿Sois conscientes de que si os vais sin pagar son los camareros los que tienen que pagar vuestra gracia?» Los tres jóvenes no supieron dónde meterse.

Esta señora se ofreció a pagar la diferencia y no les quedó más remedio que aceptar. Lo que nunca supieron estos jóvenes es que era una monja, una religiosa Teresiana, la que les había dado una gran lección.

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